¿Qué son las garrapatas?
Las garrapatas son parásitos hematófagos, es decir, se alimentan de la sangre de animales y personas, y actúan como vectores de graves enfermedades infecciosas como la Babesiosis, la Ehrlichiosis o la enfermedad de Lyme. Por eso, es fundamental tomar medidas preventivas para proteger a nuestras mascotas.
¿Dónde y cuándo encontrarlas?
Actualmente podemos encontrarlas en zonas de abundante vegetación como bosques, zonas de arbustos y pastizales, pero también en parques y jardines de nuestras ciudades.
Las garrapatas están presentes a lo largo de todo el año, sin embargo, su prevalencia aumenta en la primavera y en el otoño, debido a sus temperaturas cálidas y lluvias.
Debemos tener en cuenta, que los inviernos más cortos y los otoños más suaves provocados por el cambio climático podrían alargar el período en el que las garrapatas están activas, aumentando el tiempo en el que suponen un riesgo. Esto es importante ya que la prevención no debe ser estacional, sino mantenerse a lo largo de todo el año.

¿Qué puedo hacer para evitar que mi perro coja garrapatas?
La primera línea de defensa consiste en el uso regular de productos antiparasitarios.
1. Tratamientos tópicos o spot-on
Las pipetas antiparasitarias son una de las formas más comunes de prevención frente a garrapatas, pulgas y piojos. Algunas de ellas también son eficaces repelentes frente a mosquitos como el flebotomo (transmisor de la Leishmaniosis). Una de sus principales ventajas es su fácil aplicación y su duración mensual. Sin embargo, hay que tener en cuenta que debe administrarse sobre la piel, y no sobre el pelo, para que cumpla su función. El veterinario te indicará cuál es la mejor forma de aplicar la pipeta en cada caso (en un único o en varios puntos a lo largo del lomo) y cuándo es mejor su administración (pueden perder eficacia si el perro se moja o se baña).
2. Collares antiparasitarios
Son collares que actúan como repelentes frente a garrapatas, pulgas, mosquitos y flebotomos. Están diseñados para liberar de forma constante los principios activos generalmente entre 6-8 meses, dependiendo del producto. Son productos muy fáciles de usar y de larga duración. Sin embargo, algunos perros presentan reacciones alérgicas en la zona de contacto que deben ser revisadas por un veterinario.

3. Tratamientos antiparasitarios orales
Los comprimidos antiparasitarios son productos novedosos y cada vez más populares que nos permiten realizar el control de numerosos parásitos externos: garrapatas, pulgas y ácaros de las sarnas.
No actúan como repelentes, sino que ofrecen una protección sistémica. El principio activo del comprimido se absorbe vía oral y circula por la sangre del perro. Cuando la garrapata pica al animal para alimentarse, ingiere el fármaco y muere antes de que puedan transmitir enfermedades. También son capaces de ocasionar la muerte de parásitos que ya se encuentren enganchados al animal, ya que actúan en pocas horas tras su administración. Son un método de desparasitación ideal para complementar a la pipeta o collar sobre todo en épocas de mayor prevalencia.
Es un método muy eficaz. Pero, sin duda, se utiliza cada vez más por la comodidad para el tutor ya que tiene un efecto prolongado de uno a tres meses, según el producto.
El veterinario valorará de manera individualizada a tu peludo para garantizar su seguridad.
4. Tratamientos inyectables
Es una forma muy reciente y eficaz de protección frente a los ectoparásitos. Consiste en la administración subcutánea de un principio activo que se acumula en la sangre del perro y actúa cuando los parásitos le pican. No es repelente, pero mata rápidamente al parásito antes de que pueda transmitir enfermedades. Lo realmente atrayente de este producto es su duración inigualable: una única inyección protege durante 12 meses.
Es una excelente forma de prevención en perros que no toleran bien las pipetas o comprimidos y en aquellos que viven en zonas muy prevalentes. Sin embargo, su administración es exclusiva por el veterinario, quien valorará si el paciente es el candidato ideal y cumple los estándares para su aplicación.
Tu veterinario te ayudará a escoger el tratamiento antiparasitario externo que mejor se adapte a ti y a tu compañero. Recuerda que esta herramienta es muy importante, no solo previene las parasitosis externas, también reduce el riesgo de transmisión de enfermedades graves, muchas de ellas con potencial zoonótico. Promover el uso habitual de antiparasitarios es una responsabilidad compartida entre veterinarios y tutores, con beneficios tanto para los animales como para las familias que conviven con ellos.



